¿El equipo está alineado hacia los mismos objetivos y tiene una visión compartida que guía sus esfuerzos y actividades?
La alineación asegura que todos trabajen en la misma dirección, con claridad de propósito y metas comunes. Cuando está presente, los equipos enfocan su energía en lo que importa, avanzan con coherencia y multiplican el impacto de sus resultados.